La matriz de cadenas emblemáticas como La Tagliatella sufre el impacto estacional y los costes operativos, a pesar de mantener su estrategia de expansión y rozar los 800 establecimientos en el mercado español.
MADRID. — El gigante de la restauración organizada AmRest, propietario de marcas tan reconocidas en España como La Tagliatella y franquiciado de enseñas como KFC o Burger King, ha cerrado el primer trimestre del ejercicio fiscal con un saldo negativo en sus cuentas. Según los últimos informes financieros remitidos por la compañía, las pérdidas netas del grupo se han duplicado en este periodo, alcanzando los 17,3 millones de euros.
Este incremento en los números rojos coincide con un arranque de año tradicionalmente más flojo para el sector de la hostelería, sumado a la persistente presión de los costes operativos y de materias primas que viene arrastrando el sector.
Expansión sostenida pese a los números rojos
A pesar del bache financiero en el resultado neto, la resiliencia operativa del grupo se mantiene firme, especialmente en su estrategia de capilaridad y aperturas en el territorio nacional. Al cierre de este primer trimestre, AmRest reportó un total de 762 restaurantes operativos en el mercado español.
Esta cifra consolida la posición de liderazgo de la compañía tras registrarse la apertura bruta de cuatro nuevos locales durante los tres primeros meses del año. Desde la dirección de la empresa se mantiene el foco en la optimización de la red actual y en una política de expansión selectiva, confiando en que la campaña estival y el aumento del consumo privado en los próximos trimestres reviertan la tendencia y dinamicen los márgenes de beneficio.
Nota del editor: AmRest opera un modelo mixto que combina la gestión de marcas propias (como Bacoa o Blue Frog, además de la citada Tagliatella) con la gestión de franquicias de grandes corporaciones internacionales, siendo España uno de sus mercados más estratégicos a nivel europeo.
